martes, 26 de junio de 2012

NUEVO FICHAJE

¡Buenas noticias!
Tenemos un nuevo fichaje en el blog. Otra víctima que ha caído seducida por la magia de la escritura. Hubiera reconocido su expresión de total satisfacción y felicidad aunque no hubiese ido acompañada, que lo fue, de las palabras mágicas: “Me lo he pasado muy bien escribiendo el relato”.
Este mes, los vocablos del concurso a utilizar obligatoriamente eran: campeón, herencia, cumpleaños, chancla y petardo. Y, mirad lo que se le ocurrió a este derroche de ingenio:
(Como siempre, se admiten comentarios. La verdad es que animan mucho.)

PRIOR TEMPORE

El día amaneció sofocante. Salí de casa, como siempre, ataviado con la toalla y mis chanclas brasileñas, regalo de algún cumpleaños. Observé el mar. Esa densa calma no auguraba nada bueno. La llamada de mi abogado confirmó mis sospechas.
—¡Olvídate de la herencia! Tu hermano ha aparecido.
¿Qué narices significaba aquello?
El gran campeón de vela, que llevaba veinte años desaparecido, resurgía de entre los muertos para aguarme la fiesta. Desafiante, cruzó mares y océanos, enfrentándose a peligros, riesgos y venturas, pero su arrojo no bastó para superar la pérdida de Ann. Adentrándose en las profundidades de su propia desesperación, un buen día navegó rumbo a la tristeza y el mar se lo tragó.
Ahora reaparecía, y eso no estaba previsto. Aquello era como recoger confiado un petardo del suelo y que te reventara en las manos, haciendo añicos los planes de futuro albergados desde que ... llamé a Ann.

martes, 12 de junio de 2012

PARA ELISA...



¿Conocéis la bagatela en la menor compuesta para piano por Ludwing Van Beethoven? Según cuentan algunos, la obra se llama así por una mala traducción derivada de la peculiar caligrafía del compositor y, en realidad, no iría dedicada a Elise, sino a Therese.
Pues bien, sin lugar a dudas en este caso, esta entrada está dedicada en su totalidad a una Elisa que yo conozco.
Elisa es la mamá de Rafa y de Dani, que son los dos niños que me tocaron con su luz inspirándome para escribir Libramentum. Con ella, la expresión de “madre coraje”toma un nuevo significado. Es apasionada, fuerte, entregada y está completamente volcada en ayudar a los demás. Asimismo, tiene todo el valor de quien es capaz de superar todos sus miedos y temores, convirtiéndolos en un arrojo que derrocha a raudales en luchar por su causa: los niños.
No tardaré mucho en hablaros de cómo surgió Libramentvm y de una asociación muy especial que hay en Turis (compuesta por personas dignas de admiración), pero de momento estas líneas quieren ser un homenaje tanto a mi amiga, como a todas esas mamis que luchan contra esas adversas circunstancias por las que ningún niño debería pasar.
Os dejo dos poemas que espero, sinceramente, que os gusten. El primero, habla de esos pequeños momentos de conexión que se dan entre nuestro mundo y ese otro plano diferente, y también de la entrega incondicional de las madres hacía los niños que habitan en el segundo. El otro poema, trata de una evolución personal ante el encuentro con esa situación.
He de confesaros que uno de los dos poemas es mío, y el otro, de nuestro poeta favorito. Os invito a que dejéis comentarios jugando a adivinar de quién es cada uno. La verdad es que vuestra participación en el blog nos anima mucho a continuarlo, porque lo hacemos para vosotros, y si, además, consideráis que alguna de las entradas goza de la calidad suficiente para remitirla a vuestros contactos...¡nosotros encantados!

                                       

En lo que es un instante,
mantuviste mi mirada
y con ímpetu activaste
ese nexo que me atrapa.

Algo te empuja a buscar
otro mundo en que morar
llevándote en tierra cercana
... a una galaxia extraña.

Qué breves esos momentos
en los que conmigo estás,
tan y tan llenos de aliento
... por caminar al compás.

A ti, pequeño, te ofrezco
toda mi pasión y entrega
mi fuerza, lucha y amor,
y hasta una vida entera.

Cada momento que viva,
será sólo para ti y por ti.
Por ese segundo del día...
que logras volver a mí.

                                                                          ***
Ya no me culpo a mi misma,
ni me pregunto porqué,
porqué no contestas, mi niña,
ni respondes a mi ser.

Mi mundo se desmorona
cuál frágil castillo de arena
vencido por una zozobra
que el silencio sobrelleva.

Desde el margen de tu orilla
me observas bañada en llanto
con lágrimas de hiel dañina
que preguntan hasta cuándo.

Un menudo gesto tuyo
... tu mirada distraída
y entonces, al fin, fluyo 
y me siento bendecida.

Y te agradezco sincera
que me mostraras, y ver
el mundo desde tu ladera
tu Inocencia y su poder.




martes, 5 de junio de 2012

COMPLIMENTI

La entrada de hoy va dedicada a nuestro poeta, por su cumpleaños. Se lo merece por peinar canas tan dignamente. El poema que viene a continuación lo dedicó a la mujer madura, y con él obtuvo el tercer premio del IX Concurso de Poesía del 2011, organizado por la Asociación de Mujeres LUNA de la ciudad de Frías. Estoy convencida de que tendrá mucho significado para todos aquellos que rondéis la cuarentena...
Y dice así:

¡Qué vistas
hay en el cuarto!
Las mejores,
pienso yo.
La vida
tiene otro tiempo,
el tiempo
otra dimensión.
Si ya has subido
a este piso,
ya te sabes la canción,
que la experiencia es un grado,
y a veces
hasta puede que dos.

¡Qué vistas
hay en el cuarto!
Ya las compartas,
ya no.
Las mejores,
pienso yo.
Ya sabes
de que pie cojeas,
ya aprendiste
de tu error.
Ya has subido
cuatro pisos
y aún conservas
la ilusión.
Te enternece
ver a un niño,
te emociona
una canción.

Y a veces
le hablas al viento
y le preguntas
¿a dónde voy?
Y si el viento
no contesta,
no buscas
la explicación.
Porque a veces
no la tiene,
que eso ya
lo aprendí yo,
en el balcón
de este cuarto
en el que me
encuentro hoy.

¡Qué vistas
hay en el cuarto!
¿Tú las ves
igual que yo?
Las mejores
no lo dudo,
las mejores
pienso yo.
Sí tú quieres
las comparto.
¿Aceptas
mi invitación?



martes, 29 de mayo de 2012

PROBANDO, PROBANDO...

Aquí os dejo dos relatos más que presenté al concurso. Las palabras que necesariamente debían utilizarse en el primero eran bombilla, jurisdicción, reforma, catarro y premio. Las del segundo palabrota, boda, orgullo, birrete y detención.
Uno de los relatos fue seleccionado, el otro... no gustó. Os propongo una cosa: a todo el que acierte dejando en los comentarios su opinión sobre cuál fue el elegido, le mando un marca páginas de regalo.
Y otra cosita..., uno de los dos relatos contiene un mensaje oculto. El propio relato da la clave para encontrarlo. ¿Os atrevéis a buscarlo?...

 

“ARSÉNICO SIN COMPASIÓN”


Le llamábamos “el bombilla” porque estaba calvo y su cabeza tenía forma de pera. Andaba siempre pegado al pañuelo, compañero inseparable de sus crónicas alergias, y de su enrojecida nariz con forma de pimiento.
Aún así, todos le envidiábamos un poco, y lo del apodo era también porque era un juez brillante, adicto a la cafeína, que impartía estricta justicia y no admitía irregularidades dentro de su jurisdicción. Se contaba que habían intentado “untarle”, y que él se había erguido altivo al repeler, vehemente, tan osado atrevimiento.
Cuando inició la reforma de su juzgado, notamos que empeoraba su salud. “Un catarro por el polvo”, tranquilizaba él con su voz nasal.
Hoy he recogido su premio póstumo a la mejor labor. El mismo día que se conocía el resultado de la autopsia: envenenamiento gradual.
El arsénico fue encontrado en su azucarero. Él solo se lo había ido echando en el café.

ABOGADOS VERSUS GRACIAN


-Mira lo que te propongo: ¿a qué no cuentas una historia enlazando cinco palabras al azar?
- ¿Cómo que no? Eso estaría bueno...soy abogado, ¡me dedico a contar cuentos!
- Si lo ves tan sencillo, lo complicaré limitándote el máximo a ciento cincuenta palabras.
Reprimiendo una palabrota:
- ¡Eso es peor!..., lo breve no nos gusta. En nuestra profesión llevamos con orgullo nuestra profusa dialéctica. Puedes preguntarle a tu madre. Los dos te confirmaremos el interminable discurso con el que en nuestra boda nos honró su señoría, tu bien amado abuelo, luciendo para la ocasión toga, birrete y mazo con el que golpear por varias veces la mesa, como si en lugar de oficiar los esponsales quisiera mejor ordenar mi detención..., aunque, ¿sabes lo que estaría bueno de verdad?,... que descubrieras el mensaje que ocultan estas palabras... la dos, veintidós, treinta, cincuenta y uno, setenta, ciento cuatro y ciento veinticinco...

martes, 15 de mayo de 2012

JACINTOS PARA TU ALMA

Hoy nuestro poeta quiere hacernos un regalo y nos ofrece “Un jacinto para el alma”. Las cosas valiosas no siempre son materiales. He aquí la muestra. Estas breves rimas, las dedica al amor perdido. A ese que, según sus propias palabras, te toca una vez en la vida y vive contigo para siempre. Es el Jacinto para el alma, que nos regala...y el jacinto de la amargura por la pérdida.
Como siempre decimos, se admiten comentarios.

Dijiste que no eras mía
que ya no me hacías falta
y perdí, desde ese día,
aquello que más amaba.

La fuerza de mi cariño
y tu entrega profesada,
las diluyó un cruel destino
que mal rompió la baraja.

Ahora ya no codicias
lo que antes añorabas
besos, roces y caricias
con una sonrisa robada.

El ocaso de mi estío
me reta con tus palabras,
enfrentándome al vacío
de todo lo que evocaban.

Tu presencia, tu alegría
tus despistes, tu locura,
recuerdos y melancolía,
jacintos de mi amargura.

lunes, 30 de abril de 2012

LUCHANDO CONTRA EL IMPULSO

En agosto del año pasado, intenté concienciarme de que debía dejar de inventar historias y concentrarme más en la promoción interna. Me repetí, varias veces para convencerme, que era una suerte que no hubiese conexión a Internet (ni casi cobertura de móvil) en el lugar donde me encontraba, porque así no me enteraría de los concursos que fueran convocando.
No lo resistí. Los relatos se empeñaron en manar a borbotones de mi mente, conspirando incansables contra mi objetivo.
Finalmente, me vencieron y me las tuve que ingeniar para enterarme de las cinco palabras del concurso de ese mes: resaca, número, principio, juramento y socorro.
Este fue el relato..., que por cierto fue seleccionado.
Aún me esperaba otra sorpresa ... pero eso queda para más adelante.

DESDE EL OTRO LADO

La resaca del temporal inundó la playa de cachivaches. Junto a ellos, como un trasto viejo más, yacía el cadáver del magistrado. Los periódicos publicaron la foto en primera página, "... sin indicios con los que resolver el caso, la policía trabaja en la identificación de lo que parece el cuerpo de otro indigente..." Le reconocí al instante por el tatuaje del pecho. El número phi, el de la divina proporción..., el de nuestra hermandad. Nos captaron al principio de la carrera. Nuestros expedientes destacaban. Él se preparaba a judicatura desde cuarto curso, a mí me tiraba más la política. Prometieron desvelarnos misterios inalcanzables al común de los mortales, situándonos en las posiciones que mueven los hilos..., y, confiados, prestamos juramento. Cuando cruzas los límites naturales, no hay escapatoria. No la tuvo él, ni la tuve yo. No tuve tiempo de pedir socorro, ni de avisarle... que sería el siguiente.

martes, 10 de abril de 2012

ENGANCHADOS AL CONCURSO

El concurso convocado por el Consejo General de la Abogacía Española, se repetía cada mes. Cada vez, con cinco nuevas palabras que obligatoriamente debían aparecer en los relatos. El poeta y yo, nos hicimos adictos y esperábamos con ansia la selección de los vocablos que servían de detonante a nuestra imaginación, para fraguar las mini historietas.
El mes de mayo del año pasado nos trajo las siguientes: acusado, cigarro, feria, barco y encaje; y el de junio: ansiedad, candado, tóxico, instrucción y cumpleaños.
Cuando leí las primeras, no sé a causa de qué asociación mental, pero las imágenes de la película del cabo del miedo, con Robert De Niro haciendo de malo malísimo (Max Cady), se colaron en mi cabeza como un torrente. Y esto fue lo que salió...
Por cierto, que la peli es un remake de otra más antigua que protagonizaba Robert Mitchum y que se llamaba el cabo del terror.

EL CABO DEL MIEDO


Jamás hubiera imaginado que volvería a ver al acusado, mi Max Cady particular, siguiéndome los pasos tan de cerca. Lo primero que percibí fue su apestoso olor a cigarro barato, invadiendo todo el recinto de la feria. <<¡Qué rápidos pueden pasar cinco años!>> pensé recordando el desastroso fallo que había condenado al desgraciado a prisión. Durante los primeros meses, no pude quitarme de la cabeza sus últimas palabras:
- Volveremos a vernos, señor abogado. Le encontraré aunque tenga que robar un barco, y ajustaremos cuentas.
-¿Por qué conmigo? ¿porqué no con el juez o el fiscal, que son los que te han llevado a la cárcel?
- Porque soy culpable, y al fin y al cabo, ellos hicieron bien su trabajo.
Ahora las amenazas se convertían en realidad.
<<Todo se reduce a una cuestión de encaje-especulé-. Y las puñetas de mi toga no lo llevan>>.

 

Respecto al mes de junio, la cosa transcurrió por estos derroteros:




QUID PRO QUO



No tuviste mala conciencia por haber hecho coincidir tu demanda de divorcio, con el aniversario de nuestra boda. Tampoco ningún remordimiento por excusarte en agobios laborales cuando te preguntaba la causa de tu distanciamiento, ni en negarlo todo con la más ingenua de tu amplio repertorio de sonrisas, cuando te pregunté por ella. Nada te importó la ansiedad que quedó instalada en mi corazón, ni que con el tiempo la superara y guardara tu recuerdo bajo candado en el último rincón de mi alma, como si fuera un veneno tóxico.
Dicen que el tiempo todo lo cura, o que cuanto menos, lo enfría. Y es verdad. Porque así, de esa manera, fríamente y sin titubeos, es como he dictado el auto de instrucción en el día de tu cumpleaños. La causa: “blanqueo de capitales”..., porque al parecer no mentías cuando declarabas estar desbordado de trabajo.


Uno de los dos relatos no gustó y pasó sin pena ni gloria, pero el otro... no sólo fue seleccionado dentro del mes, sino que también lo publicaron en un libro que editó el Consejo General de la Abogacía Española en el que aparecían únicamente los que, a juicio del jurado,... ¡habían destacado dentro del año entero!
Me enviaron a casa cuatro ejemplares, junto con una carta agradeciendo mi participación. ¿Agradeciéndomelo a mi?...si la que estoy más agradecida soy yo, que aún sigo esperando impaciente cada mes el bloque de palabras...para darles forma.
Pero, ... ¿adivinaríais cual de los dos fue el afortunado? Se admiten comentarios...